lunes, 8 de febrero de 2010

Vuelta a Madrid

Fui a Almería el sábado y hoy, lunes, ya estoy de vuelta en Madrid. Me ha tocado ver mi tierra más o menos así:
Es curioso en la distancia y desde el aire cómo destacan el Paseo de Almería, la Rambla y la Avenida del Mediterráneo. Sobre todo esta última en esa imagen destaca sobremanera por su anchura y longitud.
El caso es que, dejando la imagen a un lado, he vuelto a pasar dos días muy buenos para volverme a Madrid de nuevo dejando atrás las comodidades, la familia y todas las "cositas buenas" de la tierra propia.
Hay quien dice que no merece la pena el viaje para tan poco tiempo porque pesa más el bajón que da tener que volver que la propia alegría del viaje. Yo no termino de estar de acuerdo, aunque es cierto que el bajón siempre es gordo.
Pero bajar a casa es como aire para el alma, por pedante que suene. Y tiene un efecto fundamental: acortar plazos. No es lo mismo afrontar un trimestre al tirón, que cortarlo en pequeñas alegrías como viajes a Almería o recibir visitas en Madrid.
Ay... ¡¡Si es que no hay como la tierra de uno!!

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