jueves, 2 de abril de 2026

El Paseo, a prueba

 Columna Relojes de arena publicada originalmente en Diario de Almería, el 1 de abril de 2026.

                                                                                                                            Versión en web: clic aquí.


En estos días de Semana Santa le estamos haciendo los roces de verdad a la reforma del Paseo. Queda obra por delante, quedan cosas por matizar, pero otras ya empiezan a verse con claridad.

Mi primera sensación es que la reforma, en general, funciona. El Paseo es, en estos días, un lugar muy transitado. Basta ponerse en un tramo alto y mirar hacia el mar para ver una ingente cantidad de cabezas moviéndose de un lado a otro. Si éste era el objetivo principal de la obra, se está cumpliendo. Por supuesto, habrá que darle tiempo, verlo terminado, hablar con comerciantes y hosteleros... pero la cosa va marchando.

La famosa fuente de la Puerta de Purchena ya ha lucido su funcionalidad al paso de las primeras cofradías cuando, al vaciarse, deja la plaza expedita. Me sorprendió que las procesiones la bordeen, quizás por precaución, pero indudablemente encontrar toda la plaza abierta es un acierto. A cambio, habrá que ver cómo se comporta el personal en torno a la fuente en verano, cuando encontremos el agua tan accesible.

Lo que creo que peor funciona son los famosos parterres, el “exceso” de vegetación. Allí donde los parterres se han hecho más anchos o donde se han introducido nuevos árboles, hemos encontrado el flanco débil de la reforma. Personas pisando las plantas o tramos donde el público no podía estar junto a la cofradía en movimiento son las imágenes que nos deja esta Semana Santa del estreno. Y si esto es así en estos días, ¿qué podría pasar en la cabalgata de Reyes Magos? Yo, desde luego, no querría perder el Paseo para la tarde-noche más grande del año y, tal y como luce ahora, creo que el resultado sería insatisfactorio. La siguiente duda es ¿lo dejamos así o seguimos retocando estos espacios verdes? Urbanismo tendrá esta pregunta sobre la mesa.

Matices a un lado y a la espera de que la reforma cumpla al menos un año y la veamos en todos los escenarios esperables, las sensaciones en general son buenas y creo que en este punto estamos la mayoría, si bien resulta fácil poner las pegas reseñadas y las que cada uno quiera. Demos tiempo, insisto, y dejemos que se una esta reforma con la del Puerto, otro acierto notable, mientras seguimos matizando todo lo que el uso aconseje. En este sentido, mi invitación al Ayuntamiento es clara: no tengan miedo a corregir lo que sea conveniente, lo contrario sería permanecer en un error innecesario.


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