jueves, 16 de julio de 2026

Tira por la sombra

 Columna Relojes de arena publicada originalmente en Diario de Almería, el 15 de julio de 2026.

                                                                                                                            Versión en web: clic aquí.

Hasta no hace tanto tiempo, no era yo precisamente el principal defensor de los ficus del Paseo, pues consideraba que de alguna manera impedían la visión limpia de sus tiendas y edificios. No sé si han sido los años, el cambio climático o la reforma de esta maravillosa calle, pero cada vez estoy más a favor de los árboles. Vamos, estoy a dos caminatas de enamorarme también de los ficus de la Plaza Vieja. Eso sí, con mi sombrero bien calado.

Y es que no cabe duda de que las sombras hechas con toldos están muy bien, pero donde se ponga un árbol bien escogido… Porque esto también es importante: no todos los árboles encajan de la misma manera en cualquier sitio: hay que ver sus raíces, su floración, la caída de sus hojas, llegado el caso, etc. Y otra cosa que hay que estudiar a fondo son sus necesidades de cuidado y de agua, pues nunca podemos olvidar que lo primero afecta al presupuesto y lo segundo tiene que ver con nuestra condición de capitalidad del desierto de Europa. Imagino que solo así se explica la proliferación de la palmera como árbol por excelencia en Almería y, claro, en localidades como Roquetas de Mar. Pero ¿qué sombra da una palmera? Necesitamos más contundencia.

Si hablamos de verano y calor, no puedo dejar de mencionar que, tristemente, en nuestra provincia ya hemos comprobado que este verano amenaza con ser durísimo: llovió como nunca en los meses pasados y nos preparamos como siempre para el verano: sin hacer absolutamente nada. Hemos de reforzar la concienciación y potenciar servicios tan esenciales como los de los bomberos, el INFOCA… Y ese Grupo 43 de las Fuerzas Armadas, esos hidroaviones a los que resulta simple y llanamente emocionante ver surcar el mar como corsarios, cargando sus panzas con litros y litros de esperanza para abatir el fuego. 

También será duro, me temo, en cuanto al calor. Por ello hemos de hacer que nuestras ciudades resulten más habitables. En esa línea no puedo sino celebrar ese oasis urbano que se ha anunciado para nuestro Paseo marítimo, ante la residencia de ancianos. Sustituir unas cuantas palmeras o, simplemente, complementarlas con otro arbolado creando una zona con sombras y cierto frescor será, sin duda, un magnífico añadido a nuestro transitadísimo paseo junto al Mediterráneo. Mientras estas iniciativas se extienden, qué mejor deseo que esa típica despedida de “tira por la sombra”. Con sombrero, o sin él.


No hay comentarios:

Publicar un comentario